Tipo de evento: Concurso, talleres, conferencias
Tipo de convocatoria: Internacional
Su primera versión se realizó en el año 1994 y se lleva a cabo cada año tradicionalmente en el mes de agosto. Su escenario es el municipio colombiano de San José del Guaviare, en el departamento del Guaviare y es organizado por la Gobernación Departamental. Es un evento perteneciente al Nodo Llanero de la Red Nacional de Festivales de Músicas Tradicionales Colombianas y difunde las músicas de la región llanera.
Este Festival tiene un carácter folclórico ya que convoca y expone distintas manifestaciones artísticas de las costumbres llaneras: Pone a duelo el verso espontáneo que crea con agilidad la mente de los copleros en ritmos de guacharaca, kirpa, zumba que zumba y seis numerado, entre otros; enfrenta voces femeninas y masculinas en la modalidad de canción recia y canción pasaje; y convoca a las parejas de parejas de baile del joropo para que compitan en modalidad de baile tradicional sabanero y baile de academia.
Otros elementos que se han incorporado paulatinamente al Festival son el deporte del coleo, los parrandos llaneros, el Novel de la Voz Llanera del Guaviare y el Concurso Infantil de Música Llanera. Igualmente, se realizan talleres y conferencias sobre el folclor llanero, aprovechando la presencia de historiadores e investigadores que participan del festival.
El Festival toma su nombre de Yuruparí , héroe mítico conocido en Brasil y Colombia –concretamente en la Serranía del Tenui en el Guaviare- por los indígenas de las familias lingüísticas Tucano y Arawak. A su paso por estas comunidades, Yuruparí deja importantes elementos culturales que aún hoy se conocen, como sus leyes, su ritual y su leyenda, que significa música, instrumento musical y encuentro musical. La leyenda de Yuruparí es una de las obras más antiguas que se conocen de la literatura de Colombia, y uno de los grandes textos precolombinos que sobreviven.
Yuruparí era un ser hermoso nacido de una virgen, que quedó embarazada por haber comido de un fruto prohibido. Yuruparí realiza hazañas asombrosas, es un enviado del sol y tiene que cumplir una misión religiosa. Su cuerpo irradia luz o fuego y tiene agujeros que producen sonidos musicales, o truenos, según el caso. Yuruparí busca una mujer que no sea curiosa, ni chismosa, ni libidinosa. Luego de recibir la piedra cilíndrica y emblemática de la luna, inicia su labor y dicta leyes, ordena ayuno obligatorio, enseña a cultivar el maíz y establece cantos, bailes y ceremonias rituales. Pero las mujeres quieren conocer los secretos del culto, que les están vedados, y espían a los hombres, por lo que Yuruparí las castiga, convirtiéndolas en piedras y devorando a sus hijos.
Entonces los ancianos deciden matarlo y después de emborracharlo, lo arrojan a una hoguera; pero del cuerpo de Yuruparí brotan palmas que crecen rápidamente y por ellas trepa hasta el cielo. Entonces las mujeres, que han vuelto a la vida, roban los instrumentos sagrados que son la voz de Yuruparí. Con lo anterior las mujeres ganan el dominio, se hacen cargo del culto y los hombres tienen que trabajar en las labores del hogar y les llega la menstruación.
Yuruparí entonces vuelve para cumplir su misión evangelizadora, restableciendo el dominio masculino, y conoce por primera vez el amor humano; pero falla en la búsqueda de la mujer perfecta, que no puede encontrar sobre la tierra. Se despide pues de sus discípulos y desaparece caminando siempre hacia el oriente.